El Santuario, el espacio sagrado y protegido, fue diseñado como un refugio energético. La cera de oliva pura constituye la base perfecta, ya que es conocida desde la antigüedad por sus cualidades suaves y nutritivas. Su textura cremosa envuelve los valiosos aceites esenciales como una capa protectora.
La composición de la fragancia se despliega como un abrazo para el alma: la rosa, reina de las flores y símbolo del amor incondicional, abre suavemente el corazón. Su aroma a la vez terroso y celestial nos recuerda la conexión entre lo material y lo espiritual. En aromaterapia, la rosa es valorada por su efecto profundamente armonizador y equilibrante emocional.
La canela añade una nota cálida y activadora. Su esencia dulce y picante se utilizaba tradicionalmente para nutrir el fuego interior y despertar la alegría de vivir. La canela crea un ambiente seguro y favorece la apertura emocional.
La milenrama, una de las plantas medicinales más antiguas de Europa, le da a la composición su profundidad protectora. Su aroma herbal y especiado se utilizaba tradicionalmente para la limpieza energética y para proteger a las personas sensibles. La milenrama ayuda a reconocer y mantener los propios límites a la vez que abre el corazón.
PERFIL DE FRAGANCIA Y EFECTO ENERGÉTICO
El primer toque:
La rosa da la bienvenida con su presencia dulce y que abre el corazón. Te invita a relajarte y confiar en el momento.
El centro calentándose:
La canela despliega su energía nutritiva y activadora. Te ayuda a sentirte seguro y protegido.
El marco protector:
La milenrama envuelve la composición en una capa protectora invisible. Te ayuda a mantenerte abierto mientras conservas tus propios límites.