La luna encarna la sabiduría eterna de los ciclos lunares y su efecto en nuestro equilibrio interior. La cera de oliva pura constituye la base perfecta para esta composición equilibrada, ya que es en sí misma un símbolo de cambio y permanencia. Su textura cremosa envuelve las preciosas esencias como la suave luz de la luna envuelve la tierra.
La composición de la fragancia refleja las tres fases principales del ciclo lunar: el sándalo representa el poder de conexión a tierra de la luna menguante. Su aroma cálido, dulce y amaderado te ayuda a hacer una pausa y dirigir tu energía hacia adentro. En la tradición oriental, el sándalo es especialmente valorado por su capacidad para armonizar el cuerpo y la mente.
El limón encarna la energía ascendente de la luna creciente. Su aroma cristalino y fresco despierta nueva vitalidad e inspiración. En aromaterapia, el limón es valorado por sus efectos clarificantes y que mejoran el estado de ánimo. Te ayuda a dejar atrás viejos patrones y abrirte a cosas nuevas.
La rosa, como pieza central de la composición, simboliza la luna llena en su perfecta floración. Su aroma a la vez terroso y celestial combina las energías polarizadoras del sándalo y el limón en una unidad armoniosa. La rosa representa el amor incondicional y la aceptación, incluso hacia nosotros mismos.
PERFIL DE FRAGANCIA Y EFECTO ENERGÉTICO
La presencia que pone a tierra:
El sándalo te ayuda a encontrar tu centro. Su presencia cálida y aterciopelada crea un espacio seguro para los procesos internos.
La frescura renovadora:
El limón aporta claridad y nueva energía. Te ayuda a redescubrir tu propio ritmo y comenzar nuevos ciclos.
El centro armonizador:
La rosa conecta y equilibra las energías opuestas. Apoya la autoaceptación en todas las fases de nuestros ciclos personales.