La Vía Sacra, el camino sagrado, recibe su nombre de las antiguas rutas procesionales por las que la gente ha peregrinado a lugares sagrados durante miles de años. Esta vela fue creada como compañera de la peregrinación interior. La cera de oliva pura constituye la base perfecta, ya que se considera un material sagrado desde la antigüedad y se utiliza en muchas culturas para la purificación y la bendición.
La composición de la fragancia sigue la estructura tradicional de un ritual de limpieza:
La artemisa abre el espacio sagrado. Esta planta es venerada como la “Abuela Sabia” en las tradiciones chamánicas de todo el mundo. Su aroma herbal y especiado tiene un efecto clarificador inmediato sobre la mente y la atmósfera. En la tradición europea, la artemisa se les daba a los viajeros como protección: una compañera perfecta para el viaje espiritual.
El incienso forma el corazón de la composición. Su característico aroma resinoso, dulce y cálido se eleva como una oración. Utilizado en ceremonias religiosas durante miles de años, el incienso ayuda a elevar el espíritu y conectarse con lo divino. Estudios científicos confirman sus efectos meditativos y reductores del estrés.
El sándalo añade una presencia profunda y tranquilizadora. Su aroma cálido, dulce y amaderado es especialmente valorado en la espiritualidad oriental. Apoya la meditación y ayuda a llegar al aquí y ahora. El sándalo crea un espacio protegido para el trabajo interior.
El enebro cierra el círculo con su energía limpiadora y clarificante. Su aroma fresco y resinoso se utilizaba tradicionalmente para purificar estancias y proteger de las energías negativas. Le da a la composición una nota ascendente y vigorizante.
EFECTO ENERGÉTICO Y APLICACIÓN
La Vía Sacra admite diversas prácticas espirituales:
Limpieza de habitaciones:
La combinación de hierbas limpiadoras crea una atmósfera clara y protegida para el trabajo sagrado. Particularmente poderoso antes de la meditación o rituales.
Meditación:
La mezcla equilibrada de aromas estimulantes y estimulantes favorece la práctica de la meditación. El incienso y el sándalo ayudan a alcanzar estados meditativos profundos con mayor facilidad.
Protección y centrado:
La artemisa y el enebro forman un círculo protector energético. Ideal para personas sensibles y sanadores para fortalecer su propia energía.
Trabajo ritual:
Las plantas de incienso tradicionales apoyan toda forma de trabajo espiritual, desde la oración hasta la manifestación.